Hoy es el día de la poesía. No es mi género literario preferido. Me gusta mucho más el relato. Y mejor histórico.
Entre las poesías soporto las épicas (ej Cantar de Mío Cid) y las burlescas, donde lo sublime se vuelve ridículo.
Mamá recitaba cuentos y una poesía burlesco que siempre recordé:
A 20 leguas de Pinto y a 30 de Marmolejo
existió un castillo viejo
que edificó Chindasvinto.
Fue éste un gran señor
algo feudal y algo bruto.
Se llamaba Sisebuto
y su esposa Leonor
y Gumersinda su hermana
y su madre Berenguela
y una tía de su abuela que atendía por Mariana.
...
Después de la presentación llega la escena desencadenante de la tragedia. En un tiempo de borrasca y de noche. Amores ilícitos.
Era una noche de invierno
...
Cabalgando sobre un corcel
de color verde botella
raudo como una centella
llega al castillo un doncel
...
Empapada trae la ropa
por efecto de las aguas
como no lleva paraguas
...
Hija infame - ruge el Conde.
Donde has dejado mi honor, donde, donde!
...
El amante sube a la recámara de la hija de Sisebuto, éste los pilla y surge el drama.
Es una historia tragicómica, propia de literatura picaresca (siglos XVI/XVII) época cervantina y posterior. Pero es de época modernista, 1899.
Pertenece a un escritor y libretista de zarzuelas, Joaquín Abati Díaz (29 junio 1865-30 Julio 1936)
Miguel de Cervantes era poeta mediano. Incluye en muchas de sus obras alguna poesía. En el Quijote aparecen al final de la 1ª parte:
Ej. Epitafio del protagonista.
Aquí yace el caballero
bien molido y mal andante
a quien llevó Rocinante
por uno y otro sendero.
Sancho Panza el majadero
yace también junto a él,
escudero el mas fiel
que vio el trato de escudero.
Francisco de Quevedo es autor más ácido de la Literatura Picaresca y mas ingenioso poeta. Tiene una famosa poesía, a un hombre narizotas.
Era un hombre a una nariz pegado.
Erase una nariz superlativa
...
Era frecuente entre escritores que se enfrentasen con sus versos. Y Quevedo lo hacia con sus adversarios. Así derrochan ingenio con diversas figuras retóricas y literarias.
Durante el siglo de Oro (XVI-XVII) brillaron las letras como nunca se ha vuelto a oír y leer.
Ahora es muy raro escuchar un buen orador en el Parlamento español.
Recuerdo que nos gustaba Julio Anguita, aunque nunca fuimos de izquierdas.
Tampoco era mala Cayetana de Alba, del Pp, aunque parece que en su 2ª etapa ha decaído mucho.
En la actualidad Abascal y Rufián, siendo retóricos medianos, son de los mejores. Tal es la bajeza parlamentaria que ha descendido de la mediocridad a lo soez y hortera.
